20.5.2020
Cuestionamientos

La vida de los solteros en cuarentena: sexualidad en tiempos de coronavirus

Mariana Valenzuela

Para muchos, la cuarentena ha venido a revolcar nuestra forma de vivir la sexualidad, Unos cogen más, otros menos, y a otros hasta les ha dejado de importar el sexo. Cada quien se está adaptando a su ritmo a esta nueva realidad. Y ninguna forma de adaptarse es mejor que la otra, no hay razón para darnos golpes de pecho ni andar con doble moral criticando a los demás por su manera de vivir la sexualidad.

Y como la mía es vivir en pareja (vivo con mi novio y con mi hija), me da mucha curiosidad cómo viven los solteros en estos tiempos de coronavirus. Me puse a pensar cómo viviría este encierro que para algunos parece el fin del mundo si retrocediera el tiempo unos 10 años y volviera a la época cuando estaba en plena soltería. Híjole. Siento que estaría muy cabrón querer ligar y no poder tener contacto físico.


Me entraron muchas dudas: 

¿Cómo cogería si hay riesgo de contagio de COVID-19 si salgo o si alguien entra a mi casa? ¿Qué onda con las apps para ligar si ni podríamos vernos físicamente (para mí el chiste siempre ha sido el contacto físico)? ¿Tendía sexo por videollamada, me masturbaría más seguido o qué pedo? ¿De plano renunciaría a buscar pareja o le daría duro al coqueteo aunque fuera solo digital todo? 

Entonces me di cuenta que ya soy lo que algunos llamarían “señora” (y no me molesta serlo). Lo acepto: no tengo mucha idea del mundo actual de los solteros. Y como quería incluir en este post información real, recurrí a la vieja confiable: pregunté en mis redes sociales cómo se vive sin pareja en estos tiempos de cuarentena, e investigué al respecto en internet. 


Me topé con estas realidades:

  • El cibersexo es a veces la única forma de contacto sexual con otros
  • Las dating apps (como Tinder y Bumble) se están usando mucho, tanto para buscar cibersexo y sexting, como para pasar el tiempo y tener con quién platicar
  • Algunos se han reencontrado con la masturbación
  • El amor propio es ahora un tema más importante sobre el que se ha estado trabajando más a conciencia
  • Hay quienes mandaron al carajo las apps y el buscar pareja, y prefirieron abrazar la soltería


A lo largo de este artículo, iré comentando un poco más a profundidad sobre cada una. Empezamos;


La ansiedad de “tener que” encontrar pareja terminó en hueva de seguir intentándolo


Todo el pedo del coronavirus y el pánico colectivo que ha generado, también ha tenido un impacto en la forma en que los solteros ven su vida sexual. No solo como la viven, sino como la perciben. 

Una de las primeras reacciones al inicio de la cuarentena fue la ansiedad. Los solteros  pasaron de poder decir cuándo, dónde y con quién, a de pronto no saber cuánto tiempo iban a durar sin poder coger y/o encontrar el amor. 


Antonio, 29 años:
“Creo que los primeros días entra una ansiedad, como cuando te dicen “vamos a cancelar la venta del alcohol" y tu cabeza rápidamente ve las opciones para conseguir el alcohol, aun sin recordar que no tomas...Esto es muy parecido: llevabas mucho sin sexo, y el simple hecho de saber que nadie tiene que salir de su casa, te hace buscarlo de una manera irracional, aunque tu vida sexual sea nula”.


Alejandra, 30 años:
“Al principio me daba ansiedad no saber hasta cuándo podría salir nuevamente a encontrar al amor de mi vida”. 


Porque según los estándares de la sociedad, los solteros deben mover cielo, mar y tierra para no estar solos. Incluso en plena pandemia. Las razones (muy pendejas, desde mi punto de vista) son: “Porque los humanos hechos para vivir en pareja”, “porque eso es lo normal”, “porque si no tienes una pareja te vas a morir de tristeza en soledad”, y más fregaderas que durante generaciones hemos asumido como verdades, sin cuestionarlas ni tantito.

Y entonces, pasa lo que dice la canción “Tarde”, de Arjona (aunque lo odies, sigue leyendo, que está muy ad hoc con este pedo):  


“Ahí va uno de tonto, por desesperado, confundiendo amor con compañía. Y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja, te hace escoger con la cabeza, lo que es del corazón”. 


Analizando un poco ese fragmento, si lo pensamos fríamente sí está medio cursi eso de “escoger con el corazón”. Pero el punto es que nos dejamos ir por las ideas que la sociedad mete en nuestra cabeza (en este caso sobre la búsqueda del “amor bonito”, o sea en pareja) en vez de seguir lo que realmente nos dicen nuestros adentros. A veces si le escarbamos a nuestro interior llegamos a una nueva verdad: la soledad también tiene muchas ventajas. No “está mal” estar sin pareja, ya sea para amor o para sexo. 

Al parecer en esta cuarentena después de la ansiedad tan cabrona por sentir una gran presión social por encontrar compañía, aunque hayamos estado en cuarentena, ganó la hueva de seguir intentándolo. 

Después de sentir que se acababa el mundo, llegó la calma. Pudo más la hueva de estar buscando desesperadamente algo que de todas formas en ese momento muy probablemente no se iba a dar. No por falta de ganas ni nada, sino por la situación que estamos viviendo. Entonces la reacción fue ese “querer” encontrar pareja o alguien para compartir intimidad. Se puso una especie de pausa indefinida a esa búsqueda, y con ello a la vida sexual compartida. Y digo “compartida”, porque la masturbación también es una forma de vivir la sexualidad, pero con uno mismo.


Antonio, 29 años
“Pasa el tiempo y esa ansiedad baja, aprendiste a convivir con ella, tus prioridades cambian, sabes que pronto va acabar esto, y que saldrás a la calle, y que como tú, habrá más de uno. Ni en los cuentos de Disney te explican qué tienes que hacer en tiempos de contingencia. Pero tienes que adaptarlo a tu nueva historia, que es más difícil, que aquí es la ley de la supervivencia sobre el sexo, es encontrar otras maneras de satisfacerlas. No es el fin del mundo”.



Alejandra, 30 años
“Después de unos días llegó la hueva de seguir buscando y de tratar de mantener conversaciones activas, mandé al carajo las apps, y me fui con mi familia a pasar la cuarentena. Ergo, sexo: N/A.”


Alejandra no fue la única que me habló sobre mandar al carajo a las apps para ligar. Fue algo que no me esperaba, así que le escarbé un poco más. Eso me llevó a darme cuenta del siguiente punto:


El ligue en las apps no sabe igual sin contacto físico

mujer usando su celular cabizbaja con cubrebocas en un balcón durante la cuarentena

Pregunté qué onda con eso de ligar mediante apps en tiempos de cuarentena. Me di cuenta que a raíz de esta pandemia, para algunos han resultado aburridas. Como que no tiene tanto chiste tratar de usarlas para ligar si no se puede consumar el cachondeo en persona, por decirlo de una forma; pero para otros ha sido la única opción para buscar cachondeo.

Para algunos (incluyéndome), las dating apps son para encontrar alguien con quién tener relaciones sexuales. Lo veo como su principal objetivo. Pero hay quienes también la usan solo para conocer gente, o incluso para hacer networking. Justo me enteré que Bumble tiene 3 modalidades: para ligar, para hacer amigos y para hablar sobre trabajo. Nice. En mis tiempos se usaban estas apps (como Tinder o Gindr) pa’ coger. Claro que a veces también aplicaba (antes, cuando podíamos salir a la calle) tener citas que terminaran en sexo. Al final íbamos directo al postre (que era la cogedera), pero era entretenido el proceso de fingir un ratito que queríamos conocernos o pasar un rato agradable en el cine o cenando algo rico antes de meternos a la cama. Me llegó a pasar que en ese proceso del pre, me daba cuenta que no me interesaba tener relaciones sexuales con esa persona, y entonces sí nos hacíamos amigos. Pero ese no era lo que buscaba. Se da “cashi shin querer”, como diría la canción. 


La cosa es que con la cuarentena, la dinámica de las apps para coquetear ha cambiado y muchos no le encuentran sentido. 


Carmina, 29 años:
“Utilicé Tinder Passport. Me pude percatar que las personas las utilizaba como fuckapp, y en momentos donde ni siquiera se podían compartir unos besos con desconocidos, decidí eliminarla”. 


Alejandra, 30 años:
“Sigo interesada en poder tener una vida en pareja en un futuro próximo, pero descubrí que me sentiría más cómoda si es algo que surge de forma natural, en vez de forzarlo. No sé cómo explicarlo, pero creo que al usar apps ya ambas personas llegan con una expectativa, y siento que se vuelve hasta cierto punto algo ‘transaccional’”.


Personalmente, no sé si las usaría en estos tiempos. No juzgo a quienes lo hacen, están en todo su derecho. Pero yo personalmente no le encuentro mucho sentido si lo que buscara fuera sexo. Aunque si lo que quisiera fuera solo matar el tiempo jugando a coquetear, sí sería una buena opción para mí, teniendo claro que de coqueteo no pasaría. 


Sexting y cibersexo como opción a la falta de sexo “en la vida real”

Para los que prefieren no salir aunque la hormona se les desborde y sientan la necesidad casi urgente por tener relaciones sexuales, el sexo digital (por llamarlo de una forma) es la opción para satisfacer ese deseo. 

Para algunos solteros esta onda del sexo digital ha sido la forma de dejar encendida la llama de la coquetería y el cachondeo. Esto puede ser mediante videollamadas, por mensajes, intercambio de fotos o videos, o a la antigüita por teléfono. Cada quien encuentra la forma que mejor se le acomode según sus medios y como se sientan más cómodos. 

El cibersexo en estos tiempos de cuarentena se da por distintos medios. El más práctico y confiable creo que es WhatsApp. Jaime (36 años) me comenta que desde su pubertad no tenía cibersexo pero en esta cuarentena ya van un par de veces que lo hace y ha estado chingón, y que la app que ha usado es WhatsApp. Armando (30 años) también ha usado ese medio para encender la pasión con el chico con el que ha estado saliendo desde antes de todo este desmadre. Comenta que no es lo mismo que coger, pero pues es lo que hay. 

Respecto al sexting, algunos usan dating apps como Tinder, Bumble y Grindr para mandarse mensajes, imágenes y videos sexuales. La cosa aquí es tener confianza con la persona. No lo digo por mojigata ni mucho menos, simplemente esto se puede prestar a que la otra persona comparta lo que le mandamos con otras personas sin nuestro consentimiento. Si te vale madre y estás consciente de esto, vas. Si te preocupa, detente a pensarlo y al final elige lo que prefieras. Pero que sea una decisión a conciencia.

También hay solteros que siguen cogiendo, con todo y cuarentena

Así como hay quienes han hecho un esfuerzo gigante por aguantarse las ganas de coger en persona (no solamente por videollamada, por chat o cualquier forma digital que se les ocurra), algunos solteros se han pasado la cuarentena por el culo. No les importa si se contagian o contagian a otros; la cogedera está primero. Tal vez les prende la adrenalina de ese riesgo, o puede ser que no crean en la gravedad de la pandemia, o que simplemente les ganen las ganas de coger. 

No estoy juzgando, simplemente estoy diciendo lo que me compartieron y lo que descubrí. Mientras unos renuncian a gran parte de su sexualidad por el encierro, otros prefieren seguir disfrutando. Algunos lo hacen con personas a quienes ya conocían y otros con personas a la que conocen mediante apps para ligar. 


Jaime (36 años)
“La vida de soltero va más tranquila de lo normal. Da hueva buscar porque mucha gente no está saliendo. Se usan más las apps, pero sirven para lo mismo: para nada. No salgo, cojo en mi cuarto con alguien a quien tampoco le importa la cuarentena; y ya nos conocíamos pero nunca habíamos cogido”. 


Viene más cursilería: en otros casos, la cuarentena ha reencontrado a viejos amores. Tomemos el ejemplo de Carlos (43 años). Me platicó que ha estado teniendo relaciones sexuales con dos mujeres (por separado). Desde antes de todo este pedo ya eran algo así como “jales fijos”. Ya había confianza y varias veces habían cogido en casa de él, que vive solo porque hace unos años se separó de la mamá de su hija. Ahí viene el twist de la historia: en esta cuarentena la situación lo ha llevado a ver cada vez menos a las otra dos mujeres, y a reencontrarse con su ex pareja (la mamá de su hija). Me platica que han estado teniendo el mejor sexo de su vida, pero aplicando la regla de oro de los solteros que quieren mantenerse así. Se trata de la ley de la toalla: yo aquí, y to allá. 


Porque pasarla bien no necesariamente significa querer seguir las reglas que la sociedad nos pone, y emparejarnos sólo porque sí. Una cosa es coger delicioso, y otra buscar formalizar y tener una relación estable, sea con un amor de antes o con uno nuevo.  


Carlos, 43 años:
“Me gusta tener mi espacio y mi casa como a mí se me da mi rechingada gana, y que no me digan a qué puta hora hay que lavar la ropa o los platos. Yo los lavo cuando considero conveniente”.


Cerrar la ventanita del amor para otros, y abrir la del amor propio

Volviendo al tema de las canciones, está la que dice: “desde que me dejaste, la ventanita del amor se me cerró” (abrazo virtual con su sana distancia a quien la cantó al ritmo de Garibaldi). Esta canción habla de una persona que sufre al no tener amor de otras persona. Tal vez algunos sientan que puede aplicar para esta cuarentena, pero otros ven las cosas desde una perspectiva positiva y en vez de montarse en el papel de víctima al no tener pareja, se enfocan en el amor propio


Y cuando alguien lo hace y decide amarse a sí mismo en vez de andar mendigando amor en otros lados, pasan cosas chingonas. Al final el amor propio es la base de cualquier otro tipo de amor, pero a veces cuesta trabajo entenderlo porque nos educan a amar al prójimo antes que a nosotros mismos. 


Una de las partes más increíbles del amor propio, ligado a lo sexual, es la masturbación. Mi lógica en esto es: no hay nadie que pueda conocer tanto tu placer sexual, como tú mismo. No es lo mismo que coger, no son competencias ni se trata de ver qué es mejor. Es solo una forma de conectar con uno mismo. 


Carmina, 29 años:
“Pasando mis 30 días de cuarentena, estando en convivencia conmigo misma, sin máscaras y reconociéndome en adaptación a tanto cambio, decidí explorar mis emociones e intimidad. Me cocino, me apapacho con mascarillas, y hago lo que me más me plazca. La masturbación ha sido mi amiga sexual esta cuarentena, acercándome a un reconocimiento de placer que no me había permitido aventurar”. 


Esta cuarentena ha permitido que varios solteros, como Carmina, tengan el tiempo de hacer un trabajo de introspección para redescubrirse a sí mismos. Para muchos es incluso la primer oportunidad que han experimentado en su vida para conectar con su interior. Por fin han tenido la pausa necesaria para dedicarse tiempo a conocerse y consentirse. Si te late este tema, te recomiendo este curso de Diego Dreyfus; porque el amor propio es resultado de romper paradigmas y trabajar en uno mismo. 


Conclusión: cada quien vive su soltería como le da la gana


Como mencionan en Vice:

“Por suerte, toda app con conexión a internet puede ser una ventana para el amor y lo que no es amor. No hemos dado esa licencia. Ligar, flirtear, tontear, coquetear, conectar, tirar la onda, que nos la tiren, cortejar, guarrear, coger -bueno, lo que la situación nos permita-, o hasta pretender que empezamos una relación estable. ¡Eso es lo que queremos! ¡Contacto físico-social, carajo!”.


El mundo del sexo digital ha sido para muchos la ventana para vivir la sexualidad durante la cuarentena. Para algunos el sexting es la forma de encender la llama, a otros les encanta tener sexo por videollamada, pero a otros simplemente no les llama la atención buscar esa intimidad si no puede haber contacto físico. Algunos solteros rompen la cuarentena para saciar su apetito sexual, mientras otros prefieren masturbarse para no exponerse. 


Sí, hay que aceptarlo: no todos los solteros buscan amor, y tampoco todos buscan solamente sexo. Hay quienes quieren ambas cosas, o quienes prefieren no enredarse con nadie, porque simplemente prefieren la soltería o su relación consigo mismos:


(Carlos, 43 años)
“Cada quien conserva su individualidad y comparte momentos de paz con quien es importante en su vida”.  


Y ni tú, ni yo, ni nadie, tenemos por qué criticar o juzgar lo que los demás decidan. Cada quien hace de su culo un papalote. Tú cuida el tuyo como quieras y no te pases de lanza con nadie, y por mí puedes seguir haciendo lo que te dé la gana. 


Mariana Valenzuela
Siempre he querido cambiar al mundo y al escribir me siento superpoderosa. Soy muy yo: cursi, feminista, entregada y fan de lograr cosas que parecen imposibles. Espero nunca se me quite lo terca.
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mariana@tevasamorir.comhttp://www.tevasamorir.com

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