5.12.2019
Crecimiento

Suelta el puto drama

Diego Dreyfus

¿Cómo supero a tal persona? ¿Cómo supero la muerte de alguien? ¿Cómo supero a mi ex esposa? ¿Cómo supero la pérdida de tal parte de mi vida? 

Mucha gente se ahoga en su drama y me hace ese tipo de preguntas. Cuando tengo la posibilidad de responder y de explicarlo, como en este post, lo único que hago es llevarlos de manera verbal a través de lo que de todas maneras van a tener que vivir. 

Cuando quieras superar una pérdida, una ruptura o una muerte, pues vas a vomitar y vas a llorar hasta que no puedas llorar más, hasta que se te tapa la nariz y el cerebro y suenas a qué lloraste tres meses. Luego te vas a quedar dormido, te van a dar ganas de mear y mientras meas vas a llorar más. Vas a sentir que te desarmas, se te van a doblar las rodillas, te vas a hinchar, vas a renunciar, vas a soltar; y vas a volver a empezar, y te vas a volver a enojar, vas a mentar madres y vas a gritar hasta que te quedes afónica y afónico. 

Y de un momento a otro vas a llorar, y de repente vas a quedarte en silencio para luego empezar todo de nuevo. Te vas a enfermar y te vas a recuperar. Te vas a reír, pero de la nada te vas acordar que estabas en drama y tratando de superar un gran pedo tu vida, así que vas a volver a llorar. Después vas a reír de nuevo y luego ya no te vas acordar que estabas en drama, pero alguna pendejada del universo, como un puto cepillo de dientes, te va a recordar a alguien que ya no está y entonces volverás a caer. Se te van a volver a doblar las rodillas, vas a volver a llorar como si hubieras llorado tres semanas, te volverás a quedar dormido y despertarás, pondrás una serie y se te olvidará todo el pedo, mas algo de la serie te lo recordará y volverás  a comenzar. Vas a llorar, te vas a desgarrar y te vas a encabronas. Te preguntarás por qué fregados pasa esto de nuevo, harás corajes y mentarás madres. Vas a maldecir a Dios, regresarás a la vida y no crerás en Dios, luego sí creeráss en demasiado y soltarás, renunciarás y te aferrarás, pero regresarás al mismo punto.

Suelta el puto drama

Lo que hago es verbalmente explicar de la manera más cruda, entretenida, directa y (según yo) elocuente posible, lo que de todas maneras te va a pasar. Así que si te estás preguntando cómo se supera la muerte de alguien, cómo se supera una pérdida, cómo se supera algo así, mi respuesta es: atravesándolo

¿Quieres que el sufrimiento dure menos? Entonces con conciencia observa a través de todo ese drama, a través de ti. Observa a través del universo, de tus lágrimas, del drama. Desaparécete de ese drama.

Todo en este universo es historia 

Si no hay una historia contándose, sólo es. Tú te estás contando una historia. La fuerza de esa historia y la fuerza con la que la crees, es la que genera el drama. Tú decides si la historia que se cuenta en ese cerebro que dices que es tuyo y aparece o desaparece. Tú dices si te la cuentas, si es tu historia y te define, te desgarra y te desmorona; tú decide. 

Así que cuando a las 3 de la mañana me contacta un cliente preguntándome cómo supera a tal persona, pues solamente le digo que así: llorando, extrañando, escuchando la historia en voz alta hasta que te desconectes de ella; de la historia, no de la persona. No tienes por qué dejar atrás personas en tu vida para dejar el drama. Yo sigo amando a la que la sociedad llama mi ex. Sigo amando a mi hermana aunque ya no está. Tengo los huevos de amar aunque no me incluya la historia de una persona en su vida. Tengo los huevos de amar aunque la situación no salga como yo quiero. 

Al universo le vales pito. Sólo es

Mi ego quiere todo. Yo quiero las cosas como yo las quiero, putísima madre. Y eso al universo le vale un cacahuate. Tú puedes querer lo que tú quieras pero es lo que es. Suena muy pendeja esa filosofía pero es lo que es. El universo es; punto. Tú te peleas con eso. Tú quieres que sea distinto, te lamentas haciéndote preguntas como “¿es que por qué me dejó?”, “¿por qué se fue?”. Ve a terapia varios años, dale una razón a ese porqué te dejó y tal vez hasta la encuentras la verdadera razón. No lo sé. O la inventas o la encuentras si eso te deja tranquilo. 

A mí me deja tranquilo que no hay razón, o que decido una razón, o que encuentro una razón o que me da igual la razón. Me deja tranquilo que el universo es. De hecho no me deja tranquilo: soy tranquilidad. Solamente estoy bien. En ese estar, a veces me desmorono y vomito. A veces me enfermo, me encabrono, grito y me desgarro y me quedo afónico; y lloró, se se me tapa la nariz como si hubiera llorado tres semanas. Me duermo, despierto y vuelvo a reír. 

¡Vive tu crisis!

Deja de hacer drama al querer salir de tu puta crisis. Sólo vívela y ya. Despégate de la historia. Deja de creer que eso te define y que esa es tu vida. Deja de hacerte preguntas pendejas. Si te vas a hacer preguntas, hazlas más interesantes. Vete al puto fondo, pero no empieces con “¿por qué la vida es injusta porque se va la gente buena?”. No mames, todo mundo es bueno y todo mundo es malo. Idealizas a tu mamá, a tu hermano, a tu esposa, a tus seres queridos, pero todo mundo huele a mierda. Todo mundo tiene a Dios adentro; todo mundo, hasta el asesino más ojete. Todo mundo es universo, todo es espiritualidad. 

Pero tú te empeñas en separarte, en definir cosas como “buenas” y “malas”. Te empeñas en meter tu moral y tu juicio, a pegarte a una historia, despegarte de otra y ahí generas una esquizofrenia interna. Ahí vives en sufrimiento total. “Quiero esto y no quiero aquello”. “Quiero que termine esto”, “quiero que regrese tal”, “quiero que se vaya tal”. Quiero, quiero, quiero y no quiero, no quiero, no quiero. 

Y el universo sigue siendo. Vuelve a salir el sol, se vuelve a meter y le sigues valiendo pito. Y no, perdóname, pero Dios no está ahí sentado en una puta silla esperando a que le pidas una bendición y diga “qué bueno que esta persona se acaba de persignar, entonces sí salvamos ese avión en el que viene sentado. Mandamos un rayo de luz a ese avión, por favor, y lo salvamos”. Así no es, cabrón. Dios no está ahí esperando a que tú le llames y entonces te escucha. Todo es Dios. Tú eres Dios, las plantas son Dios, la piedra en la que estás parado el coche, la violencia, la luz, el amor, la poesía, el reggaetón; todo es Dios. 

Puta madre. Insistes en dividirte, en separarte, en que se acabe. Insistes en preguntarle un pendejo como yo como superó tal cosa, cómo salgo de tal lugar, Cómo le hago. Pues yo con mi verborrea y mi ego gigantesco te voy a platicar, si lo que me sobran son palabras. Me sobran porque dejé de frenarlas, porque sólo soy, porque son parte de este universo. También porque toda esta verborrea y este post es el universo hablándose a sí mismo porque tú eres universo; y el yo y el tú desaparecen. Soy tu conciencia. Estoy adentro de ti. 

Tal vez después de este post te sientes un poco mejor. Ahora imagínate si esto lo hicieras con conciencia, una práctica constante. Lo que pasa es que somos débiles mentalmente si lo que aparece en tu mente te la crees y te agarras de eso. 

¿Quién soy si ya no me defino como católico, como cristiano, como hombre, como esposo, como influyente, como empresario? 

Deja de definirte. Fluye en el éter de la incertidumbre del futuro y el universo extraño en el que vivimos, sin drama. La vida es un juego, en el momento que te la tomas en serio, vale madre todo esto.

Nada importa y al mismo tiempo todo importa 

Despiertas a las 6 de la mañana porque todo importa. Tienes que ir a trabajar, hay que pagar las cuentas, si no lo haces te mueres. Debes cosas, tienes hijos; hay que ser responsable, hay que aportar a la sociedad, hay que pagar los coches, los gastos. Claro, todo importa, y nada importa. Es la paradoja de la vida. 

Entonces claro que me levanto desde el amor a hacer las cosas y al mismo tiempo valen pito las cosas. 70 años en promedio vas a estar en esta pinche piedra flotante. 70 años en promedio te vas a contar una historia. Piensa cuál quieres contarte, porque el único chiste de esto es amar, crecer en el amor. 

Yo me amo, y te amo y no sé quién eres  pero te amo. Y no sé quién soy y de hecho amo porque no sé si soy y eres, solamente es. Este audio es, ese proceso frágil en que te despides de alguien, te despides de algo, te aferras algo y el universo te lo quita, simplemente es. Vívelo. 

Separa tu querer de lo que es 

En el momento en que logres quitar tu querer de lo que es, te prometo que llorar hasta que se te tapa el cerebro es una delicia. Gritar hasta quedarse afónico es un puto privilegio. Perder a alguien una gran experiencia única. Perder algo un puto regalo; la oportunidad de recibir algo más. Deja de aferrarte a la pendeja vida qué crees que te toca y permite que llegue la luz más grande, la que de veras te mereces, la que tú mismo y misma dices que te mereces. ¡Puta madre, deja que llegue! 

Pero es que le pides al pinche universo. Pides cosas y luego las frenas. Tú pediste crecer, conscientemente o inconscientemente hemos pedido crecer. Solamente existir implica un crecer. Cuando no crecemos sentimos que morimos. Tú pides todo el tiempo crecer y el crecer más profundo es en el amor. Crecer en dinero finalmente es que quieres más amor, crecer en tu profesión es que quieres más amor, crecer en familia es que quieres más amor. Lo único en dónde estamos constantemente clavados es el crecimiento en el amor.

Entonces expándete, sé amor. Fluye, ama, ámate y déjate amar. Ama lo que es. Deja de ser. De hecho, solo es. Llego a lo mismo; faltan palabras. 

¿Cómo supero lo que me pasa? Así, sin drama, como otro ser vivo más en esta piedra flotante. 

Diego Dreyfus
Cuestiono todo | No soy Coach | Soy simplemente una mala influencia así que no me sigas si te da miedo crecer.
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diego@tevasamorir.comhttps://www.tevasamorir.com/

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