2.7.2020
Crecimiento

Salud emocional: cuidar más allá de lo que vemos en el espejo

Mariana Valenzuela

Sí: cuidar el cuerpo es muy importante. Pero de nada sirve tener “un cuerpazo” (lo que sea que eso signifique para cada quien), si por dentro estamos hechos un desmadre. Y no me refiero al interior del cuerpo físicamente, sino emocionalmente. Cuidar la salud emocional es igual de necesario que estar al pendientes de la salud física. Pero por alguna razón en nuestra cultura se le da mucho más peso a lo físico, a lo visible, y las emociones pasan a segundo plano. 


Creemos que los miedos, las alegrías, los nervios, las ilusiones, y todo el cúmulo de emociones positivas y negativas que nos forman como seres humanos, no son relevantes. Andamos por la vida como si el aspecto físico fuera lo único importante y pocas veces cuestionamos qué papel juegan las emociones en nuestro bienestar. Tenemos la idea de que tocar el tema emocional resulta cursi e inservible, y que mostrar nuestras emociones es símbolo de debilidad. Hasta decimos “qué sensible” en tono peyorativo cuando alguien llora fácilmente o cuando alguien se enoja muy rápido. 


Hay mucha desinformación sobre la salud emocional. Si supiéramos más sobre el tema, entendería que las personas que tienen fortalecida esta dimensión de la salud humana son más plenas que quienes ignoran y censuran lo que sienten. Al estar en contacto constante con sus emociones, logran controlarlas. Saben manejar las emociones positivas para no irse de hocico cuando algo las alegra o las entusiasma, pero también tienen tan buen manejo de sus emociones negativas, que no se victimizan ni cavan ma´s profundo el hoyo cuando se sienten mal. ¿Y qué crees? Eso también se nota. Una persona saludable emocionalmente tiene una vibra positiva. Es evidente que está en paz consigo, y eso se puede ver a simple vista, igual que el cuerpo en sí. 


Por eso decidí escribir este artículo. Espero te ayude a descubrir qué relación tienes con tus emociones, para que desde esa introspección te vuelvas más consciente sobre tu salud emocional. Tú decidirás si tomas o no cartas en el asunto. 


¿Qué es la salud emocional?


La salud emocional es parte de la salud integral del ser humano. Para estar saludables no basta con no tener enfermedades o padecimientos físicos o mentales; también hay que enfocarnos en trabajar la dimensión emocional. 


Va la definición de este concepto desde el punto de vista psicológico:

“La salud emocional o salud mental es el bienestar psicológico general. Incluye la manera de sentirse hacia uno mismo, la calidad de las relaciones y la capacidad para manejar los sentimientos y hacer frente a las dificultades”.

Alcanzar este estado de bienestar psicológico no es fácil, ni es algo que suceda en un dos por tres. Y tampoco implica que si sabemos controlar nuestras emociones seremos felices por siempre. Hay que romper ese paradigma de que quien siente emociones negativas es emocionalmente inestable. 


De acuerdo a la opinión de médicos expertos en el tema:

“Ser emocionalmente saludable no significa que sea feliz todo el tiempo. Significa que es consciente de sus emociones. Puede lidiar con ellas, ya sean positivas o negativas”.


Contrario a lo que se cree, las personas que tienen buena relación con sus emociones también sienten tristeza, desesperación, frustración y demás emociones no tan placenteras. La diferencia es que saben cómo manejarlas y entienden lo que su cuerpo les quiere decir a través de lo que sienten. 


Mujer relajándose escuchando música frente a la ventana


¿Cómo cuidar la salud emocional?


La salud emocional y su efecto positivo en la autoestima y el autoconcepto de las personas, es evidente. Se ve en el lenguaje corporal, en el tipo de relaciones que tiene, en su vibra, en su actitud ante los problemas y en su manera de tratarse. Si quieres cuidar este aspecto de tu vida, ahí te van algunas cosas que tal vez te pueden ayudar:

1. Analiza cómo manejas tus emociones


Así como te ves al espejo para observar tu cuerpo, voltea a tu interior. Trata de identificar cómo reaccionas ante tus distintos tipos de emociones. A lo mejor parece complicado al principio, pero es un ejercicio útil para tener una idea más clara de qué tan emocionalmente saludable eres, y ver dónde hay que empezar a trabajar. Para esto te puede funcionar preguntarte de manera consciente qué sientes y cómo estás reaccionando cuando se presente alguna emoción fuerte. Si puedes anótalo en algunas notas en tu celular o en alguna libreta que tengas a la mano, eso te ayudaría a llevar un registro que luego puedas leer en voz alta para sentirlo más real. De esta forma tendrás un panorama más claro de tu relación con tu interior. Tal vez será un golpe de realidad, pero esos nos ayudan a crecer, y para arreglar algo tenemos que saber bien qué es lo que está fallando. Por eso creo que es importante hacer esta actividad.

2. No te claves en lo que sientes


Pensar demasiado a las emociones (especialmente a las negativas) es solo darle vueltas al asunto y eso es angustiante. No estoy diciendo que bloquees lo que sientes. Al contrario: permítete sentir cada emoción y trata de entender qué te quiere decir tu cuerpo al sentirlas. Ya que te des cuenta de qué sientes y cómo reaccionas ante esas emociones, déjalas ir. Enfócate en lo que sigue, en cómo sobrellevar la situación. Clavarte en lo que sientes sólo te atoraría y frenaría el proceso hacia la salud emocional porque las emociones te controlarían en vez de tú controlarlas a ellas.



3. Haz cosas que te den paz mental


La salud emocional se construye poco a poco, y la paz mental es pieza clave para alcanzarla. No podemos buscar equilibrio emocional si estamos estresados o siempre en chinga. Para estar tranquilos hay que procurar hacer las cosas que justamente nos traen calma. Cada quien sabe qué le funciona para pausar un momento el desmadre del día a día y encontrar paz. A algunos les sirve hacer deporte, otros prefieren escuchar música, ver películas, escribir, ir a estar en contacto con la naturaleza o simplemente no hacer nada. Haz lo que prefieras. Y si no sabes qué te da paz, ni te preocupes. De hecho qué chingón: eso significa que conforme intentes distintas actividades irás descubriéndote hasta encontrar tu manera de estar en calma.

Por más lleno de trabajo que tengas tus días, recuerda que la salud emocional es importante. Date un rato para hacer eso que te hace sentir bien. 



4. Cuida tus hábitos y tus horarios


Vivimos en un sistema capitalista donde el concepto de éxito se mide con dinero y poder. Y para alcanzarlo trabajamos como si fuéramos máquinas, incluso a veces a marchas forzadas. No nos importa dedicar horas extras no pagadas y no darnos tiempo para nosotros, con tal de sentirnos más cerca de esa meta. No nos damos cuenta que vivir para trabajar no es un hábito positivo para nuestra salud integral. Tanto el cuerpo como la mente se jode ante tanta presión y falta de cuidado personal. 

Para ser emocionalmente saludables hay que cortar esos hábitos de poner “el éxito” antes que nuestro bienestar. Si entendiéramos que somos humanos y como tales necesitamos cuidarnos física y emocionalmente, no haría sentido dedicar la mayor parte de nuestro tiempo a lo que no nos da plenitud. El primer paso para cambiar esto, es cuidar tus hábitos y tus horarios. Come bien, cuida tu cuerpo, conecta contigo, duerme lo suficiente.


Tal vez te puede ayudar hacer una lista de hábitos positivos que quieres fortalecer, y poner alarmas en tu celular para que no se te pase dedicar cierto tiempo al día llevarlos a cabo. También te ayudaría poner una alarma unos cinco minutos antes de cuando termine tu jornada laboral, para que te prepares para cerrar el día sin extenderla (a menos que de plano sea una emergencia, que a veces pasa y tampoco se trata de cerrarnos a colaborar cuando verdaderamente se necesario y urgente). 

5. Sigue aprendiendo sobre salud emocional


Entre más información de calidad tengamos sobre la salud emocional, tendremos más y mejores herramientas para trabajar este aspecto de nuestra vida. No basta con lo que se nos ocurra a nosotros mismos; siempre hay un libro, un artículo, un podcast, un taller, una conferencia o alguna otra forma de aprender sobre este tema más a fondo y desde distintas perspectivas.  A mí me han funcionado “La Mente Según Yo” y “El Cuerpo Según Yo” de Diego Dreyfus. Si te late échales un ojo. Si no, sigue buscando hasta que te topes con algo que sientas que te funcionará. Lo importante es estar en constante trabajo emocional, cada quien a su manera.


 

Conectar con nuestras emociones desde el amor


Creo que todo este artículo se resume en el amor propio. La salud emocional es un proceso que puede ser complicado y parecer irrelevante si no se hace desde el amor. Y esto implica ser muy honestos con nosotros mismos, aceptar que es humano sentir emociones negativas y positivas y el punto es buscar un balance y saber qué significa lo que sentimos. 

No tiene caso trabajar muy duro por tu salud emocional si en tu vida hay mucha energía negativa y no haces nada por cambiarla; eso no es amor. La negatividad puede venir desde tu interior, y/o desde las personas que te rodean. Si identificas que viene de ti, busca maneras de armonizar tus días: encuentra actividades que te relajen, rodéate de personas que aporten positividad a tu vida y aléjate de quienes te roben la paz; date tiempo y espacio para conectar contigo y permítete sentir lo que sea que sientas, pero hazlo de forma consciente para que tus emociones no te controlen. 

Cada quien marca su propio camino en el viaje de las emociones. Si lo haces desde el amor, eventualmente llegarás a esa paz mental que se vive al tener salud emocional y disfrutarás el proceso. Aprenderás a conectar con tus emociones y a trabajarlas a tu favor para ir hacia la vida que prefieres. No es un viaje fácil, pero sí muy enriquecedor. 




 




















Mariana Valenzuela
Siempre he querido cambiar al mundo y al escribir me siento superpoderosa. Soy muy yo: cursi, feminista, entregada y fan de lograr cosas que parecen imposibles. Espero nunca se me quite lo terca.
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mariana@tevasamorir.comhttp://www.tevasamorir.com

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