12.12.2019
Crecimiento

No me importa la propiedad privada

Diego Dreyfus

Desde hace varios años vivo nómada y tengo muy pocas posesiones. Solamente compro lo que realmente necesito o lo que de verdad me apasiona. Son dos extremos; nada en medio. Y utilizo muchas cosas de uso común. La propiedad privada se convierte en algo pequeño en donde entre menos poseo, menos me posee, mientras la propia pública se convierte en mi casa. El mundo entero termina siendo mi casa. 

No entiendo por qué tener un pedazo de tierra en algún lado, y escogerla para que sea tu hogar. A veces me hacen la pregunta “¿pero dónde escogerías si pudieras vivir un lugar?”. ¿Por qué tendría que escoger? Escogería vivir en todo el planeta. 

A la gente le vale madre lo público

Y me pasan tonterías, como de repente rentar un scooter, o una de estas cosas eléctricas de dos llantas que andan por toda la ciudad, que con una aplicación pones tu teléfono, la activas, te cobran por kilómetro o por minuto. Las uso para todos lados; es uno de mis vehículos más usados en muchísimas ciudades. Me doy cuenta como por ser público o ser rentado, por no ser tuyo, la gente no lo cuida. Le vale madre y lo utiliza como si hasta pudiera romperlo a propósito. 

De repente en alguna ciudad si renté un coche, voy, lo lavo y alguien me pregunta “¿para qué lo lavas si es rentado?”. Lo hago porque en este momento es mi coche, porque además pienso en el dueño de la empresa y porque me gustaría que si yo fuera el dueño me lo cuidaran como si fuera de ellos; y finalmente porque si lo estoy usando es mío, y si voy a volver será mío. No entiendo por qué romperlo, por qué utilizar algo que porque no es tuyo, porque es público, sientes que no es de nadie. A la propiedad pública lo que le sucede es que la gente cree que no es de nadie. Es de todos. Pero todos es un concepto muy estúpido.

Si tú caminas por una banqueta, es tuya. Si todos los días de tu vida pasas por una calle, es tuya. ¿Por qué habrías de romperla? ¿Por qué te habría de valer madre? Yo arreglo jardineras, recojo basuritas, pero ni siquiera porque el planeta y su puta madre, porque lo sacas una jardinera, lo meten un basurero y sigue estando la basura. También es un fenómeno interesante. Los humanos tiramos algo a la basura en un bote que no tiene vidrio, no se ve hacia adentro y ya la basura según tú desapareció. Mejor deja de consumir a lo pendejo.  

Consume lo que necesitas. 

Entiende que lo público es tuyo

Y tampoco sientas culpa por lo que usas, porque entonces tú y tu culpa pesan más que tu manera verde de ser. De nuevo tú y tu culpa, tú y tu juicio joden más. Creo que entenderías mejor este tema de la propiedad privada si entendieras que lo público es tuyo. 

Para qué quieres poseer. Yo para qué quiero ser dueño de un coche en cada ciudad si puedo usar un coche en cada ciudad en realidad lo que queremos no es un objeto sino el uso que ese objeto da. Y no quiero un avión por tener un avión, quiero un avión por el uso que me da. Pero si uso un avión de una aerolínea todos los meses, pues es mío; cuido los asientos, no pongo los pies en el asiento de enfrente, no pateó la pared como si me valiera madre. 

La propiedad pública en la cabeza de la gente no es de ellos, no es de nadie y ni siquiera les interesa saber qué hay detrás. Si pusieras un poquito de interés en empatizar te darías cuenta de lo que hay detrás detrás de cada empresa, detrás de cada propiedad pública de gobierno: hay un humano, uno o varios. Hay gente a quién le interesó eso. Si es algo público, tú y tus tres pesos que pagaste de impuestos lo pagaron. Y si es privado, alguien con todo su esfuerzo lo pagó. 

Así que la propiedad pública yo la cuido como si fuera privada la y la privada realmente no me interesa. No me interesa poseer nada más por poseer. Y de todas maneras de repente me preguntan que si soy muy minimalista, entonces por qué uso tal reloj, o por qué traigo tal coche.  Minimalismo para mí (no lo que dice un libro, ni lo que hacen en Japón que ni me interesa, sino para mí) ha sido consumir lo mínimo posible dentro de un uso necesario y dentro de una pasión total. 

No me interesa poseer

Algunas personas llevan el minimalismo a vida entera y poseen 43 productos o cosas. Está padre, si esa es tu carrera en la vida, eso está increíble. Si eso te apasiona, chingón, güey. Vive este planeta con tres cosas, a ver cómo le haces. Está padre, pero a mí no me interesa. Tampoco me interesa poseer, entonces tengo muy pocas cosas y la propiedad pública se convierte en mía. 

Disfruto el planeta. No necesariamente aprecio mi cama, mi baño, mi casa, mis metros cuadrados. No sueño con una propiedad mía en dónde voy a hacer esto y aquello. En cada lugar del planeta hay una propiedad pública, hay un bien raíz, un pedazo de tierra, un árbol, una barda o un pedazo de arte; hay algo que si me siento, si lo uso, si lo observo, si lo huelo, o si lo toco, es mío en ese momento. Cada vez que me subo en un taxi es mío ese coche, cada vez que usó algo rentado, es mío. Cada vez que me subo un avión, es mío. Y así lo voy viviendo.

Lo interesante es que se expande tu mundo. No veo fronteras. No me interesa la propiedad privada y finalmente vivo en el mundo. Realmente me globalicé. Y entonces entiendo como “familia” y como “ama al prójimo”, algo más profundo que solamente mi apellido y esos a los que yo quiero, y “ama al prójimo” es a quien me conviene. Realmente amo al prójimo, realmente no hay fronteras y realmente me siento ciudadano del mundo.

¿De dónde soy si vivo en todos lados, tengo genes de todos lados y no me interesa un lugar?

¿Dónde crecí?, me preguntan. Pues sigo creciendo; no he dejado de crecer. Así que crecí en varios países. 

¿Qué cultura tengo? Una mezcla. Aunque es mucho más tirándole a México pero quién sabe de qué está hecho México también, entonces tiene un poco de Español por ahí detrás.

Poseer es apego

Finalmente, estas ganas de poseer están enraizadas en estas ganas de definirnos, porque existir nos da esta sensación de incertidumbre y necesitamos aterrizarla en algún lado. 

Yo lo que he aprendido a hacer, a lo mejor te sirve leerlo, es que floto en esa incertidumbre y disfruto el hecho de que no sé qué va a pasar, ni a dónde voy, ni que sigue, ni qué es mío. No me apego, no me aferro y floto en una libertad maravillosa.

Lo opuesto a libertad es seguridad. Si tú valoras la seguridad, te juro que no tienes una vida libre. Y si tú valoras la propiedad privada, lo privado te juro que te priva y te aleja del todo.

Pero por favor, ten más cosas; tenlas, poséelas, sé dueño de cosas. Cómpralas y luego maltrata lo que ahí está a tu disposición, porque te parece tonto y porque parece ser que no es tuyo. Por favor, ve y hazlo.

Diego Dreyfus
Cuestiono todo | No soy Coach | Soy simplemente una mala influencia así que no me sigas si te da miedo crecer.
Learn More
diego@tevasamorir.comhttps://www.tevasamorir.com/

Comments

Artículos Relacionados

Salud emocional: cuidar más allá de lo que vemos en el espejo

VER MAS

Autoestima alta: vivir desde el amor propio

VER MAS

¿Para qué publicar en redes sociales tu vida?

VER MAS

Diferencias entre estar enamorado y amar

VER MAS

Únete A Nuestros Cursos Gratuitos

Lo que he aprendido para sacar ventaja al sistema capitalista

Entiende qué te detiene para ser pleno; y trabaja en ser la mejor versión de ti mismo.

Dices que quieres una vida mejor...
¿Pero haces con tu cerebro lo necesario para obtenerla?