29.7.2020
Relaciones

El noviazgo: ¿amor o apariencia?

Diego Dreyfus

Hagamos un ejercicio mental: pensemos en el inicio de las relaciones de pareja. En esa época cuando el noviazgo va empezando o está por comenzar, todo es perfecto. Al menos eso parece (o eso hacen parecer quienes están dentro de la relación) si lo vemos desde afuera. No hay pedos (ni problemas ni pedos tal cual), ni mentadas de madre, ni mañas incómodas, y mucho menos cosas que quisieran cambiar el uno del otro. La pareja postea todo el tiempo en redes sociales fotos donde “muestran su amor” y no les alcanzan la palabras, ni los likes, ni los emojis para expresar tanta cursilería que sienten el uno por el otro. 


¿Crees que eso es amor? Yo no. Y no estoy juzgando a quien sí lo cree. Cada quien sabe cómo llevar su noviazgo, pero para mí ese tipo de relaciones no son auténticas. No me parece que surjan desde el amor. 


Hay a quienes hasta le dan ganas de enamorarse un rato al ver ese tipo de relaciones color de rosa. A mí no. Yo creo que el noviazgo suele ser una puta mentira, especialmente cuando comienzan. Están llenos de poses, de ganas de cumplir expectativas para llenar vacíos, y un miedo muy cabrón a ser uno mismo por temor a no agradar lo suficiente y entonces tener que enfrentar la idea de cortar. Ocultamos nuestra esencia para entrarle al juego de ser Señores Perfección. ¡Qué mamada! No quiero algo así en mi vida: me alejaría de la plenitud.


Repito: para mí eso no es amor. Es baja autoestima, es conformarse con la persona que te peló aunque a ti no te llene, es miedo a estar en soledad, es falta de contacto con uno mismo; es muchas cosas, pero no amor. Por eso no me interesa cumplir con la idea de que el noviazgo es para conquistarnos y que para lograrlo hay que ser algo que no somos. 


¿Por qué no creo en el noviazgo “tradicional”?

Uno pensaría que lo común en el noviazgo es la admiración mutua, el apoyarse el uno al otro para crecer y llegar juntos hacia la vida que cada quien prefiere; pero en realidad es una mamada, al menos el tipo de relaciones tradicionales donde no hay autenticidad. En esos casos, que son la mayoría, el común denominador es fingir. Hacemos prácticamente lo que sea “por amor”, con el objetivo de seguir enamorando a nuestra pareja y que el noviazgo perdure, aunque sea falso y poco realista, como un pinche cuento de hadas en el que se antepone la felicidad del otro antes de la de uno mismo. O nos vamos al otro extremo, en el que estamos tan vacíos y tan urgidos de cariño y atención, que buscamos ahuevo alguien que llene ese vacío. Y si con quien estamos no lo llena, en chinga cambiamos de persona una y otra vez: el ego en su máxima expresión. 


Y antes de que empieces a decir que exagero, que soy muy negativo o que me pongas la etiqueta de amargado (que por cierto me tiene sin cuidado, pero me interesa hablar de este tema), te compartiré unos ejemplos de cosas que solemos hacer cuando estamos en una relación. En tu mente ve palomeando las que sí te pasan cuando andas de novi@, e identifica las que suelen ser comunes en la gente que te rodea, para que te des una idea de cómo está la cosa. Ahí te van:


- Hacemos creer que somos justo lo que la otra persona espera que seamos, aunque eso sea algo muy alejado de la realidad. Nos empeñamos en ocultar nuestra esencia y en comportarnos como algo que no somos, con tal de llenar las expectativas (muchas veces irracionales) de nuestra pareja.

- Fingimos que nuestra pareja es perfecta, como si no hubiera absolutamente nada que pudiera trabajar. Si llegamos a encontrar algo que nos caga un poco, nos decimos a nosotros mismos pendejadas como: “seguro pronto haré que cambie porque nos amamos”, y mejor ni le movemos.

- Nos reímos de los chistes y “las graciosadas” de nuestra pareja, a pesar de que estén de la chingada y no den ni tantita risa, ni a nosotros ni a nadie. Pero si nos provoca alguna emoción negativa, la disimulamos para que no piense mal de nosotros ni le incomode nuestra reacción. 

- Restamos validez a nuestros propios gustos y sentimos que los gustos de nuestra pareja son mejores, así que optamos por dejar que el otro elija qué música escuchar, qué comer, qué película ver, etcétera. Incluso que lo que nos gusta son “gustos culposos”. 

- Y uno de los puntos que se me hacen más del pito: pasamos por alto comentarios o actitudes de violencia psicológica por parte de nuestra pareja con tal de no causar broncas. No es que no nos demos cuenta de la agresión, sino que preferimos hacernos de la vista gorda.


¿Cómo chingados es un noviazgo desde el amor?

pareja abrazándose cara a cara frente al atardecer


Si lo “normal” es fingir en el noviazgo y toda la vida nos han dicho que “así es el amor”, es importante cuestionar esa verdad que nos han impuesto. Así podremos entender qué pasa cuando el noviazgo es desde el amor y no desde apegos, miedos y demás. ¿O tú neta crees que ser quien no somos, ocultar lo que realmente sentimos y estar siempre fingiendo sí es amor? 


Una relación de pareja que sí se basa en el amor y no en lo que según lo que nos han enseñado toda la puta vida que es “lo correcto” o “lo que tenemos que hacer para estar bien en pareja”, está llena de sinceridad, empatía y aceptación. Cuando entablamos una relación desde el amor, hay apertura de ambas partes para simplemente ser, cada quien en autenticidad y plenitud, y compartir ese bienestar interior para crear armonía en la pareja. Al convivir desde el amor no se busca que el otro nos complemente, ni tampoco buscamos ser aquello que la otra persona espera de nosotros. Nos damos la libertad de fluir a nuestro propio ritmo y siempre respetando a nuestra pareja y procurando su felicidad al mismo nivel que la nuestra.


Otro punto importante de los noviazgos basados en el amor, es la comunicación. Somos humanos, no adivinos. Los problemas se arreglan o hasta se evitan si hablamos las cosas a tiempo, desde el amor, tanto lo positivo como lo negativo. Hay que aprender a comunicar lo que sentimos, sin importar qué tan fuerte sea la reacción que esa emoción provoque en nosotros. Cuando nuestra pareja nos ama busca la forma de entendernos y apoyarnos aún cuando le vomitemos todo lo que llevamos dentro. De hecho trae muchos más beneficios a la relación tener una comunicación abierta, que hacer como que nunca pasa nada y que todo está bien. 

Amar es aceptarnos, como individuos y como pareja


Hay que quitarnos ese pinche chip de usar el noviazgo como una forma de llenar nuestros vacíos o los de alguien más. Y creo que para hacerlo, el primer paso es aprender a conocernos y a aceptarnos, tanto en lo individual como en pareja. Es más fácil aceptar algo por completo cuando lo conocemos a fondo, con su luz y su sombra. Y lo que forma el noviazgo eres tú mismo y la persona con quien decides estar, así que yo te recomendaría que buscaras la manera que a ambos les funcione mejor para voltear a ver a su interior, cada quien por su cuenta. Una vez que ya sepan bien quiénes somos como individuos y abracen su esencia, exploren también la luz y la sombra de su relación. 


No te digo “haz esto para tener un noviazgo chingón” porque no creo en las recetas sino en la particularidad de cada ser humano. Pero sí te digo que busques lo que a ti y a tu pareja les sirva para conocerse y para trabajar en su crecimiento, juntos y como humanos independientes. Si quieres revisa mi curso “El Amor Según Yo”, donde doy herramientas para que aprendas a escarbar en ti y camines hacia el amor propio y la plenitud. Pero también busca videos, podcasts, libros, otros cursos o lo que prefieras para que hagas ese trabajo que te permita ser tú mismo y quitarte las máscaras que te pones para poder jugar el papel perfecto en tu relación. 


Ir por la vida haciéndonos creer que el noviazgo “tiene que ser perfecto” es acartonarnos en vez de darnos la oportunidad de disfrutar la belleza de la imperfección humana. Porque cuando simplemente somos y estamos conscientes de nuestra esencia, entendemos hacia dónde preferimos ir y buscamos la forma de compartir ese viaje luminoso con la persona que amamos, con la humildad y el amor de aceptar que si el camino de nuestra pareja al vivir su propia luz se aleja del nuestro, será momento de dejar ir. 




















Diego Dreyfus
Cuestiono todo | No soy Coach | Soy simplemente una mala influencia así que no me sigas si te da miedo crecer.
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diego@tevasamorir.comhttps://www.tevasamorir.com/

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