8.4.2020
Crecimiento

El chiste es vivir el presente

Mariana Valenzuela


Vamos a empezar este artículo con una pequeña checklist. Lee las opciones. Si alguna suena a ti, márcala. 

  • Los domingos sufro porque ya va a ser lunes. 
  • Me levanto con hueva de hacer lo mismo de siempre. 
  • Paso bastante tiempo recordando momentos del pasado. 
  • Me gusta mucho imaginar cómo sería mi vida si fuera perfecta. 
  • Suelo leer o ver series o películas porque me gustan más esos mundos que en el que vivimos.
  • Trabajo con el objetivo de cumplir metas que tengo para lograr la vida que quiero.
  • Tengo muy identificado lo que necesito que pase en el futuro para ser feliz. 
  • Me cuesta trabajo que mi pasado deje de pesarme. 


Esos son solo ejemplos de cosas que hacemos o pensamos, que nos llevan a no vivir el presente. No hay problema si marcaste una, dos, tres o todas. Eso no significa que estés bien o que estés jodido. Simplemente es un pequeño ejercicio para que te des cuenta de cómo andas en ese tema, y no para que te juzgues sino para que hagas algo para trabajarlo si es que te interesa. Si no, no pasa nada.


¿Qué es eso de “vivir el presente”?

Tal vez has escuchado que la gente habla de “disfrutar el hoy”, “estar en el aquí y el ahora” o “aprovechar el momento”. Esas son algunas formas de referirse a vivir el presente. Para mí, vivir el presente implica estar conscientes de lo chingón que es seguir aquí en esta esfera gigante a la que llamamos Tierra, y vivir el momento sin esperar algo del futuro. Creo que quien vive esperando algo más, como dijimos en este post,se pierde del hoy, y no hay forma de saber si tendremos mañana


Suena cursi y algo trillado, pero cada día es un pinche regalote. Ponle el nombre que prefieras a quien nos lo dio: la vida, el destino, Dios, el universo, Gokú o quien dicte tu fe; da igual. El punto es que por alguna razón estás aquí y eso ya es ganancia, sólo que a veces no nos damos cuenta. 


En vez de enfocarnos en el valor que tiene cada vez que seguimos respirando, cada abrazo, cada ida a la playa, cada momento con los amigos, estamos tan metidos en el celular, en la chamba, en las preocupaciones por las deudas, por la pandemia, por lo que va a pasar o lo que queremos que pase, que ni notamos que no le ponemos atención al presente. 


Pensemos un poco en cómo nos comportamos ante crisis, como con el Coronavirus: 

Por todos lados nos bombardean constantemente con información sobre el virus, unos con fake news y otros sí con datos verdaderos, pero todos con el mismo fondo que genera miedo y ansiedad ante la crisis. Y hablamos de eso en persona, en redes sociales, por mensajes y por llamadas. Añoramos la vida que teníamos antes de todo este pedo, queremos salir y vivir libremente. Sí, lo entiendo. Está cabrón acostumbrarnos tan rápido aun cambio de vida tan drástico que tuvimos que adoptar medio a la fuerza y no precisamente "por las buenas". Pero, ¿qué hacemos para vivir el momento?

Creo que podríamos pasar el tiempo de forma menos dramática y negativa conviviendo con temas positivos, enfocándonos en disfrutar el simple y hermoso hecho de que seguimos sanos y juntos (aunque a distancia a veces). Es algo para agradecer y valorar. Hay mucha gente que daría lo que fuera por poder pasar este tiempo en casa y no aislada en hospitales o extrañando a sus seres queridos que ya no están aquí. Pero en vez de concentrarnos en el regalo que es estar vivos, nos estresamos y desperdiciamos nuestro tiempo llenándonos de negatividad o paniqueándonos ante la incertidumbre de cómo será nuestra vida después de esto. 


Recordatorio: nos vamos a morir

Eso nadie lo puede discutir. Solemos creer que llegaremos a ser viejos, que enterraremos a nuestros padres, e incluso que si nos da la gana tendremos hijos y quizá nietos. Pero en realidad este pedo de vivir es tan impredecible que nos puede llevar la chingada en cualquier momento. Podemos salir por las tortillas y en eso nos atropellan y hasta ahí llegó nuestro camino en este mundo (si quieres darte más ideas, busca el programa “Mil maneras de morir”). O de pronto podemos enfermar de alguna enfermedad culera que nos consuma y nos mate poco a poco o de un jalón, aunque seamos jóvenes. O se nos puede morir quien más queremos y con eso se irá una parte de nosotros. De una u otra forma, un día nos llegará la muerte, y esa no siempre respeta las mentadas “leyes de la vida”. 


Ya sé que habrá quienes piensen que me falta fe, que esto es solo algo pasajero porque nos espera la vida eterna en el cielo, o que reencarnaremos, o cualquier otra teoría de la vida después de la muerte, déjenme decirles que respeto la postura de cada quien. Pero tampoco pueden asegurar que hay vida después de esa o que seguiremos echando desmadre en “el más allá”, así que prefiero quedarme con la idea de que sólo tenemos esta vida y por eso hay que vivirla. 


El presente como balance

Y vivir el presente no es necesariamente cerrar los ojos al pasado y al futuro. Creo que parte de lo que nos hace humanos es esa nostalgia rica de recordar momentos en que nos llenamos de amor, reímos hasta llorar o nos partieron el corazón en pedacitos; y soñar sobre los días que vienen (según nosotros, siendo optimistas). 


Pero para aprovechar la vida, la cosa debe estar balanceada: un poco de ayer, un poco de mañana, y el hoy es ese punto medio. De lo contrario, si vives mucho en el pasado, tu ánimo baja porque ocupas tu mente reviviendo momentos que ya quedaron atrás y no podrán repetirse. Y si estás solo pensando a futuro, te llenas de incertidumbre porque es algo que nadie te puede asegurar. Si ni siquiera tenemos la capacidad de estar 100% seguros que mañana seguiremos vivos, menos podemos asegurar qué va a pasar si llegamos al futuro que esperamos con tantas ganas. 


Ambos escenarios tienen algo en común: el hoy pasa desapercibido, y por lo tanto se desperdicia. Pudiste haber logrado grandes cosas, o haber obtenido pequeñas victorias que te levantaran y te inspiraran a seguir, pero por clavarte pensando en otros tiempos que no son el presente, valiste madre. El pedo es que no sabemos si habrá mañana para que te arrepientas y le sigas intentando. 


¿Cómo estar presentes?

Cada quien tiene su estilo para conectar con el aquí y el ahora. El chiste es generar consciencia de cada instante y ser responsables de ello; es abrazar de adentro hacia afuera el momento que estás viviendo en el presente, y hacer algo al respecto. 


Te paso algunos consejos que he encontrado y que me han servido para hacer ese proceso, por si alguno te sirve:

Según Psicología Y Mente, para vivir el presente hay que conectar con nuestro interior de forma consciente y evitar distracciones. Ahí te van algunas preguntas que en la página se recomiendan hacer si buscas enfocarte en el hoy: 

Vivir el presente es estar conscientes del momento y disfrutarlo
Abrir los ojos al momento: vivir el presente.


  • ¿Qué perciben tus sentidos? 

Enfócate en lo que tus ojos ven, pon atención a los colores, las formas, las texturas. Siente la temperatura, el viento o lo sofocado, escucha el ruido o el silencio. Pausa tantito el desmadre de la vida y escucha lo que tu cuerpo está viviendo. 


  • ¿Cómo te sientes físicamente?

Date cuenta de cómo está tu cuerpo. Fíjate en si algo te molesta, si sientes dolor, cansancio, si algo te está llenando de energía. Identifica tus emociones y cómo tu cuerpo está reaccionando ante ellas. Enfócate en tu respiración y en tus latidos. Usualmente si sientes mucho estrés o las emociones negativas sobrepasan las positivas, eso se refleja en tu cuerpo.


  • ¿En qué piensas?

Dedica unos minutos a identificar tus pensamientos o ideas. Fíjate si te estás desviando hacia el futuro o al pasado. Creo que es importante tener muy clara tu postura ante la vida, pero para distinguirla necesitas introspección.


Es importante que seas muy honesto cuando te respondas esas preguntas, y que lo hagas seguido. Entre mejor sea el contacto contigo mismo, más fácil te será vivir el presente y aprovecharlo como prefieras. 


5 herramientas para vivir el presente

Además de las 3 preguntas, existen actitudes o ideas que ayudan a estar presentes:

infografía con 4 maneras de vivir el presente


  1. Recuerda que los pensamientos son pasajeros

No te claves en lo que hay en tu mente, suele ser producto de las emociones negativas que a veces causan un desmadre en nuestro interior y nos roban la tranquilidad.


  1. Relájate y medita a tu manera

Puedes practicar yoga, escuchar música chill, leer, escribir, o hacer cualquier cosa que te funcione para bajarle varias rayitas al estrés y trabajar por tu paz de cuerpo y mente.


  1. Realiza ejercicios de mindfulness

Si te late esto de estar presente, investiga sobre mindfulness y elige el ejercicio que mejor se adapte a ti. Reflexiona, respira, concéntrate en tus sentidos y conecta contigo.


  1. Acepta tu presente y deja de buscar algo más

Enfócate en el momento presente; acepta que es lo que hay. Si sigues siempre tratando de buscar algo en el futuro al que te aferras, pierdes la oportunidad del hoy.


  1. Atención plena a tu conexión con el hoy

Dedica tiempo a entender el momento que estás viviendo para conectar con él. Pon mucha atención a lo que pasa, qué reacciones provoca en ti y cómo te hace sentir. 



Así que ahora ya sabes: estando o no tiempos de crisis y pánico colectivo, hay que darnos un ratito de nuestro tiempo para entendernos, descansar, sentirnos mejor y recargar pilas. Nunca se sabe cuánto duran “las crisis”, pero como humanidad hemos demostrado que salimos adelante. Busca la forma en que mejor puedas fortalecer tu relación contigo. 


Deja de atraparte a ti mismo en la melancolía de lo que ya pasó y el estrés de lo que ni sabemos si va a suceder. Vivir en el presente es aprovechar con el cuerpo y con la mente cada segundo, porque no sabemos si tendremos más. 


 
















Mariana Valenzuela
Siempre he querido cambiar al mundo y al escribir me siento superpoderosa. Soy muy yo: cursi, feminista, entregada y fan de lograr cosas que parecen imposibles. Espero nunca se me quite lo terca.
Learn More
mariana@tevasamorir.comhttp://www.tevasamorir.com

Comments

Artículos Relacionados

LGBTTTIQ...XYZ ¿Para qué tantas etiquetas de diversidad sexual? 

VER MAS

La vida fluye

VER MAS

Villancicos: ¿por qué esperar hasta diciembre para escucharlos?

VER MAS

El noviazgo: ¿amor o apariencia?

VER MAS

Únete A Nuestros Cursos Gratuitos

Lo que he aprendido para sacar ventaja al sistema capitalista

Entiende qué te detiene para ser pleno; y trabaja en ser la mejor versión de ti mismo.

Dices que quieres una vida mejor...
¿Pero haces con tu cerebro lo necesario para obtenerla?