1.5.2020
Crecimiento

¿Cómo saber si hay violencia psicológica en tu relación?

Mariana Valenzuela

En las películas románticas los enamorados viven felices por siempre. Vencen cualquier obstáculo y todo es color de rosa. Fuera de la ficción las cosas son muy distintas. 


Claro que hay parejas que derraman miel. Pero veo más constructivo hablar sobre los casos en que la dinámica de pareja es tóxica, pero quienes la viven no se dan cuenta, lo niegan o no quieren cortar porque su relación se malinterpreta como “amor”. Creemos que amar está peleado con dejar ir.


En la vida real, el abuso está más presente de lo que creemos. Se nos hace muy complicado desprendernos de a quien un día decidimos amar, y preferimos quedarnos en esa relación a pesar de estar muy lejos de un amor de película.


El abuso se presenta de varias formas. Todas son dañiñas y ninguna debería permitirse. Creo que una de las que más joden es la violencia psicológica, en especial cuando la parte abusadora en la pareja llega a tales grados de manipulación, que logra que la otra persona dude incluso de su propio juicio. Su pareja controla su mente de tal forma que la verdad se distorsiona un poco. Existe un término para eso: gaslighting. 

mujer en entorno oscuro con cara de preocupación reflexionando


Creo que debemos hablar más sobre violencia psicológica. No quiero restar importancia a los otros tipos de violencia en pareja, pero me parece muy importante estar más conscientes que para dañar a otros no necesariamente debe haber maltrato físico. Los golpes dañan visiblemente, pero la violencia psicológica puede herir mucho más profundo en la razón o juicio de esa persona. Lastimar nuestra mente puede llegar a tener un efecto incluso más duradero y más traumático que los golpes.


No soy Piscóloga ni experta en relaciones amorosas. Tampoco tengo ninguna verdad absoluta. Soy humana y también la cago aún con mi pareja, a pesar de que lo quiero un chingo. Pero la violencia psicológica me parece un asunto tan importante y tan grave, que investigué mucho para escribir este artículo. Ojalá algo de esto te sirva a ti o a alguien más.


En este blog post tocaremos los siguientes puntos:

  • Definición de violencia psicológica
  • Cómo identificar si en una relación amorosa hay este tipo de violencia
  • Cómo enfrentar una relación violenta psicológicamente


Primero viene lo técnico, para entender bien este concepto y poder hablarlo a profundidad más adelante:

Definición de violencia psicológica

El término “violencia psicológica” se refiere a las agresiones en las que no se incluye contacto físico entre personas. Es herir con palabras; usualmente con frases que descalifican a la otra persona y la hacen sentir como si fuera inferior. Puede que ni siquiera se digan groserías, pero sí se utilice lenguaje amenazante y denigrante.


Este tipo de violencia puede llegar a ser casi invisible tanto para la pareja como para los demás. Tal vez has estado en una relación donde te han violentado psicológicamente y no lo sabías. O tu mejor amiga ha estado sido violentada de esa forma, o ha sido ella quien ha ejercido esa violencia, y ni tú, ni ella, ni su pareja lo notaron.


Eso no significa que a nadie le importe o que la gente se esfuerce mucho en ocultarlo. Si las agresiones verbales pasan desapercibidas es porque no dejan una marca que se distinga fácilmente, como los golpes. Y como casi no hablamos al respecto, no tenemos suficientes herramientas para identificar cuando se presenta la violencia a través de las palabras. 


Por eso me di a la tarea de investigar la distintas maneras en que se manifestan estas agresiones que afectan el estado emocional y psicológico. 

Conductas que sirven de alerta para distinguir personas que agreden psicológicamente


Según el Psiquiatra Murphy Y O’Leary, hay algunas conductas que suelen relacionarse con personas que tienden a ejercer violencia psicológica en su relación de pareja. Ahí te van algunas:


  • Ignora (consciente o inconscientemente) los sentimientos de su pareja
  • Ridiculiza en público y/o en privado los gustos, las creencias, o estilo de vida de a quien dice amar
  • Dice palabras humillantes y descalificadoras
  • Amenaza constantemente con su abandono, como si el irse fuera un castigo porque su presencia fuera un premio
  • Manipula con mentiras, dramas y contradicciones
  • Se niega a estar en público con su pareja
  • Controla aspectos del otro, como el dinero, las salidas, el tipo de amistades o las decisiones laborales
  • Culpabiliza a la víctima de las agresiones a las que la somete
  • No comparte sus cosas


Cabe mencionar que al compartir estas características no pretendo que satanicemos a quienes encajan en ese perfil. Simplemente pongo las cartas sobre la mesa con información de expertos que podría ser de utilidad. 


15 preguntas para identificar si hay maltrato psicológico en tu relación


Tampoco se trata de echar culpas y meternos en el papel de víctima. La violencia psicológica puede presentarse en ambos miembros de la pareja. Aunque nos cueste aceptarlo, es posible que nos agredan psicológicamente, pero también existe la posibilidad de ser nosotros los agresores.


Si en este momento o en el futuro quieres saber si esto pasa en tu relación, e identificar si eres la parte que violenta o la maltratada, tal vez hacerte estas preguntas te pueden ayudar a clarificar la situación. Aplica igual si es de ti hacia tu pareja, o viceversa:


  1. ¿Revisan sus mensajes aunque la pareja no sepa o no esté de acuerdo?
  2. ¿Reclaman por cosas que ya pasaron o que ustedes creen que pasan?
  3. ¿Critican constantemente y en tono denigrante las decisiones diarias del otro (ejemplo: su forma de vestir, la música que le gusta, etc)?
  4. ¿Alguno de ustedes acepta tener relaciones sexuales solo porque si no lo hace, el otro se enfada o dice que no hay suficiente amor?
  5. ¿Minimizan los problemas haciendo ver que no son nada comparados con lo que enfrenta la otra persona?
  6. ¿Suelen hacer sentir al otro como si no fuera capaz de ser feliz si no estuvieran juntos?
  7. ¿Utilizan el chantaje emocional para que se haga lo que quieren?
  8. ¿Prefieren no expresar su opinión o sus sentimientos porque creen que el otro va a reaccionar mal y los juzgará?
  9. ¿Tiene la sensación de que no pueden ser ustedes mismos al estar juntos?
  10. ¿No suelen tomar juntos las decisiones importantes de pareja?
  11. ¿Se menosprecian y se hacen dudar de sus capacidades? 
  12. ¿Se autocensuran en cosas básicas como la forma de vestir o los medios de comunicación que consumen porque sienten que eso incomodaría al otro?
  13. ¿Se recuerdan sus errores muy seguido y con el simple fin de molestar al otro y que se crea inferior?
  14. ¿Tienen arranques de celos en los que aún sin fundamentos ponen en duda el amor del otro?
  15. ¿Se echan la culpa entre ustedes de los problemas de pareja?


Si te identificaste como quien hace las cosas de las preguntas, déjame decirte algo: estás ejerciendo cierto grado de violencia psicológica en tu pareja. Esa persona a quien dices amar y con quien alguna vez pensaste estar para toda la vida, la pasa de la chingada cuando te crees con el derecho de hacer al sentir como si fuera inferior a ti, o como si tú pudieras controlarla. 


Y si al leer las preguntas notaste que tu pareja tiene esas conductas, tal vez a estas alturas del post ya estás consciente de la situación de violencia que vives en tu relación. Sólo tú sabes cómo te sientes y por qué sigues con esa persona. Yo no estoy aquí para juzgarte. 


Sea cual sea tu posición, hay algo que tienes en común con tu pareja: su relación no se basa en el amor. Ningún tipo de violencia, con o sin golpes, nace desde el amor, ni mucho menos hay razón para justificarla. Tampoco se trata de echar culpas ni de poner etiquetas de “tóxicos”. 


La violencia no es amor, bajo ninguna circunstancia


Si tratas de excusar tu comportamiento o el de tu pareja con argumentos como el estrés, la carga de trabajo, que su vida sexual no los llena, que se aburren, que las cosas ya no son como al principio o cualquier cosa ridícula que digan para tratar de taparle el ojo al macho; te falta un chingo de amor, tanto por ti como por tu pareja. 


Porque una persona que se ama no se deja llenar de la energía negativa que implica la violencia, tanto ejerciéndola como tolerándola. Y alguien que ama al otro, jamás haría algo que le hiciera sentir mal o le hiciera considerarse como alguien inferior. 


Amar es libertad; es procurar el bien del otro, querer verle crecer y volar tan alto como quiera aunque eso los aleje de nosotros. Amar no es violentar, humillar y ridiculizar. Y creo que para romper con el ciclo de la violencia psicológica en las relaciones, tenemos que abrir los ojos ante el valor y el significado del amor. Todo se resume en amor propio y amor al prójimo. 


Y el amor también se aprende y es cuestión de trabajarlo. Si quieres saber más sobre el tema, te recomiendo este curso.


Si se te complica, busca ayuda. Habla al respecto, ya sea con algún Psicólogo, con un amigo, algún familiar o con quien te sientas en confianza. Se necesitan huevos para aceptar que la estamos regando en nuestra relación con la persona que decimos amar. Y se necesita mucho amor para procurar que ambas partes se sientan plenas. Al final de cuentas, el amor lo vale. 

Y no: si hay violencia psicológica, no es amor. Es apego, costumbre, baja autoestima, reflejo de inseguridades o mil cosas más, pero no amor.




Mariana Valenzuela
Siempre he querido cambiar al mundo y al escribir me siento superpoderosa. Soy muy yo: cursi, feminista, entregada y fan de lograr cosas que parecen imposibles. Espero nunca se me quite lo terca.
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mariana@tevasamorir.comhttp://www.tevasamorir.com

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