5.6.2020
Mente

¿Cómo empezar una vida saludable?

Mariana Valenzuela

Si lo que buscas es encontrar la fórmula exacta para que en un dos por tres tengas una vida saludable, déjame decirte que eso no existe. Sí hay ciertas cosas que puedes hacer y dejar de hacer para en general tener un ritmo de vida más saludable, eso no lo vamos a negar. Ya nos sabemos esas “reglas”: tomar agua, tratar de no comer mucha comida chatarra, hacer algo de ejercicio al día, etcétera. Pero esas son solo guías, muy a grandes rasgos, de lo que implica sentirnos y vernos saludables.


Cada quien debe encontrar su propio camino para llegar a tener buena salud.

Me parece una mamada que alguien jure y perjure que tiene la receta para estar y vernos saludables, que tal dieta es milagrosa, que equis rutina de ejercicio hará que de la nada tendrás un cuerpazo y que ni le vas a sufrir en el proceso. Te explico por qué: 


  • Lo que le funciona a un cuerpo, puede que a otro no le sirva. Cada metabolismo es distinto.
  • Tener “un cuerpazo” es muy subjetivo. La imagen mental que yo tengo cuando pienso en “el cuerpo ideal” seguro no es exactamente igual que la que tú tienes. Tal vez es parecida, pero coincidimos a 100%. No es que tú estés bien o que yo lo esté, simplemente al ser personas distintas tenemos ideales diferentes y conceptos únicos sobre la belleza y la salud. 
  • Algunos sí le sufren en su proceso de llevar una vida saludable porque implica trabajo con uno mismo y romper hábitos que hemos tenido muy arraigados desde hace mucho tiempo.
  • No basta con trabajar en nuestro aspecto físico para poder alcanzar una buena salud. El aspecto emocional también es importante, y muchas veces ignorado.


No me malinterpreten. Estoy convencida que para tener una vida saludable es importante buscar ayuda de expertos: nutriólogos, entrenadores físicos, psicólogos y coaches de vida. O si por algo no tienes los medios para hacerlo o no te da la gana, también se vale, aquí no estamos para juzgar a nadie. Pero creo que independientemente de la forma que elijas, hay que estar en contacto constante con nuestras emociones y con nuestro cuerpo para entender cómo vamos reaccionando ante las acciones que vayamos tomando hacia una vida saludable. 


Por ejemplo, si ves que una dieta que te recomendó tu nutriólogo o que viste que incluso le ha servido mucho a gente muy cercana a ti y de confianza, que persigue más o menos el mismo ideal de belleza y salud, ponte trucha para identificar si a ti te está funcionando o si ves que algo va mal. Consulta la manera de hacer ajustes en tu estrategia para que te acerques más a los resultados que prefieres tanto física como mentalmente. Tampoco se trata de llegar a tener el cuerpo que quieres a huevo, a costa de bienestar interno y externo. 


El cuerpo es tu vehículo en este mundo


Para mí, el cuidado del cuerpo es un reflejo de amor propio y del amor a la vida. Veo al cuerpo como un vehículo para lograr lo que nos propongamos en este mundo. Si nuestro cuerpo no funciona, automáticamente se truncan nuestros sueños. Si nos sentimos mal es difícil ser productivo o disfrutar porque el cuerpo nos grita que necesita apagarse un rato. En cambio, si el cuerpo nos responde bien, nos sentimos invencibles.


Me gusta la idea de Diego Dreyfus sobre el cuerpo:

“Toda la luz que somos está confinada a un cuerpo finito que poco a poco se irá descomponiendo”. 


Si algo tenemos seguro en esta vida, es que nos vamos a morir. Tal vez ahorita sentimos que todo está chingón, que estamos fuertes y que la vida nos la pela. Unos mas´ que otros, independientemente de la edad que tengamos. Pero eventualmente nuestro cuerpo va a llegar a un punto en que dejará de transportarnos a los lugares (físicos o emocionales) a los que queremos llegar. Si no quieres que ese momento llegue tan pronto, es momento de tomar riendas en el asunto y cuidarlo por dentro y por fuera.


¿Cómo mejorar la salud física?


Existen hábitos que nos ayudan a tener una mejor salud física. Según médicos expertos en el tema, estas son algunas maneras para tener un cuerpo sano y así evitar enfermedades físicas:

  • Hacer ejercicio en forma regular y controlar el peso.
  • No fumar.
  • No tomar mucho alcohol y evitarlo por completo en caso de tener antecedentes de alcoholismo.
  • Utilizar los medicamentos recetados por su proveedor de atención médica según las instrucciones.
  • Consumir una dieta saludable y equilibrada.
  • Cuidar los dientes.
  • Controlar la hipertensión arterial

Yo personalmente estoy un poco en contra. Creo que prohibir cosas no es la manera de decir cómo llevar una vida saludable. Por ejemplo, hay personas que cuidan su cuerpo pero de vez en cuando se echan un puro o unas cervecitas. Creo que la clave está en evitar el exceso de lo que sabemos que perjudica al cuerpo: ya sea fumar, beber, dramas, comida chatarra, emociones negativas y más. Cada quien sabe lo que le hace daño y cómo reaccionamos si le metemos más de eso al cuerpo.


En este punto también ayuda empujar nuestros límites. Seguir sin hacer esfuerzos físicos por estar más saludables es conformarnos y no dar ese extra por nuestro bienestar. Hay que dejar de lado la hueva y la desidia, para empezar a tomar acciones en beneficio de nuestro cuerpo. Atrevernos a dar más, a esforzarnos, a salir de nuestra zona de confort, es ir acostumbrando a nuestro cuerpo y a nuestra mente a trabajar para estar mejor. 

mujer relajada en la playa comiendo sandìa


Para empezar una vida saludable, hay que sacudirnos desde adentro

Alcanzar una vida saludable no es posible si solo nos enfocamos en el aspecto de nuestro cuerpo o en no tener enfermedades fisiológicas. No es suficiente tener hábitos alimenticios que fortalezcan nuestro cuerpo, ni hacer ejercicio, ni evitar excesos. Si no hacemos un trabajo constante con nuestras emociones y nuestra salud mental, no logremos vivir de manera saludable.

La salud mental también importa. Y para alcanzarla es importante romper con las dinámicas que nos dañan emocionalmente. Eso a veces implica dejar ir personas, situaciones o incluso hábitos propios. Hay que soltar todo aquello que no sume a nuestro bienestar, aunque en ocasiones parezca muy complicado por los apegos que desarrollamos a lo largo de la vida. El chiste es cuidar nuestra energía.

Un punto importante en este bienestar que va de adentro hacia afuera, es la inteligencia emocional. Si aprendemos a manejar nuestras emociones, identificamos aquellas emociones negativas que nos tumban y las que nos levantan, y le damos más poder a las positivas. Por lo tanto, nuestras reacciones ante la vida van siendo cada vez más luminosas y eso no hace sentir mejor y estar en armonía desde adentro. 

 

Conecta contigo. Escucha a tu cuerpo y cuídalo a tu manera. Sigue el ritmo que tu cuerpo te marque, y cuídalo por amor y desde el amor. Construir una relación de amorosa con uno mismo implica entender qué es lo que nos hace plenos y caminar hacia eso. Creo que esa es la base de una vida saludable. 

Por cierto, si quieres más información sobre cómo cuidar tu cuerpo, te recomiendo el curso “El Cuerpo Según Yo” de Diego Dreyfus. Y lee más sobre cómo hacerlo, encuentra tus propias formas.


Mariana Valenzuela
Siempre he querido cambiar al mundo y al escribir me siento superpoderosa. Soy muy yo: cursi, feminista, entregada y fan de lograr cosas que parecen imposibles. Espero nunca se me quite lo terca.
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mariana@tevasamorir.comhttp://www.tevasamorir.com

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