28.11.2019
Crecimiento

¿Cómo dejar de dudar?

Diego Dreyfus

Yo creo que quien dice que nunca se ha visto en la situación de dudar sobre qué hacer en cuanto al trabajo (o respecto a la vida en general), está dejando que su ego le mienta. Hasta el más "exitoso" en el mundo de los negocios, alguna vez dudó.

En la vida laboral las dudas se presentan desde el inicio. Muchos batallamos para elegir la carrera “correcta” y andamos cambiándonos de una a otra aunque ni se parezcan entre sí. Soy el claro ejemplo: pasé por Ingeniería Física y Actuación, pero también soy empresario y “coach” (aunque no me gusta que me diga así, pero es la forma más fácil de explicarlo). En su momento, claro que dudé. No estaba seguro de cuál era el camino que debía tomar, por eso exploré varios. Y conozco a mucha gente que también ha pasado de una carrera a otra y al final incluso terminan dedicándose a otras cosas.

O ya que estamos más “encaminados” y se supone que ya sabemos a qué nos queremos dedicar, va la siguiente duda: ¿emprender o ser empleado? La mayoría elige trabajar para alguien, aunque en el fondo lo que quieren es poner su propio negocio. Eligen chambear para otros porque dudan de su capacidad para ser jefes y hacerse cargo de su empresa. Y como dudan, aguantan las jornadas eternas, los sueldos bajos y la falta de prestaciones, entre otros pleitos de “Godínez”. ¿Te suena esta historia? Es la realidad de miles y miles de latinoamericanos que viven en condiciones laborales muy distantes a las ideales. ¿Por qué? Porque dudan.

Dudan que vayan a tener suerte, que vayan a hacer las cosas bien, que les vaya a alcanzar el dinero. Dudan de sí mismos, de sus habilidades e incluso de sus sueños. Y como dudar causa ansiedad, incomoda y una duda lleva a otra, mejor no le escarbamos; nos quedamos ahí estancados con tal de no rascarle a la herida. Y nos ponemos un curita haciéndonos creer que estando donde estamos vamos bien, aunque sepamos que no nos sentimos plenos.

¿Por qué dudamos?

Dudamos porque nos aferramos a las ideas que tenemos y que para nosotros son verdades. El problema es que esas “verdades” suelen no ser nuestras (y muchas veces ni son verdad).

Sí están en nuestra mente, sí las creemos, pero no las creamos nosotros: nos las crean. La sociedad las pone en nuestro disco duro; nuestros maestros, los medios de comunicación, nuestros padres, pero también nuestro ego y la experiencias que vivimos.

Y como dudamos, desconfiamos de nosotros mismos. Nos aferramos a las ideas, las protegemos y las queremos. No nos animamos a soltar nuestras creencias porque creemos que eso nos define.

¿Cómo dejar de dudar?

Es complicado. Porque para empezar no soy nadie para decirte que se puede incluso dejar de dudar.

Pero sí creo que las dudas se refuerzan cuando no cuestionamos; cuando vamos por la vida como borreguitos siguiendo a los demás. Muchos dicen que cuestionar es ser egocéntrico, que causa ansiedad, que es darle vueltas a las cosas y volverte loco. Entonces dudamos y buscamos respuestas en otros, en vez de ver en nuestro interior y buscarlas.

Yo creo que lo que te pone ansioso es dudar, aferrarte a tus ideas y no atreverte a dar el siguiente paso; no animarte a soltar y a dejar ir esas ideas que ni son tuyas pero te detienen en tu camino hacia la plenitud.

Cuestionarlo todo despejará tus dudas. Incluso descubrirás verdades sobre ti que probablemente ni imaginabas. Te permitirá saber quién eres, cuál es tu don, qué te hace feliz. Y esa información tan valiosa te hará confiar más en ti. Sabrás de lo que eres capaz y hacia dónde quieres ir para construir la vida que prefieres. Y sólo así podrás empezar a trazar tu camino hacia lo que para ti sea el éxito.

Así que te invito a cuestionarte hasta tus creencias más profundas, para poco a poco dejar de dudar. Pregúntate qué tan tuyas son, qué tanto te favorece tenerlas tan aferradas en tu mente e imagina cómo sería tu vida si no las tuvieras. Busca respuestas en ti mismo y haz un plan para llegar a ser el profesionista o empresario que quieras llegar a ser.

Diego Dreyfus
Cuestiono todo | No soy Coach | Soy simplemente una mala influencia así que no me sigas si te da miedo crecer.
Learn More
diego@tevasamorir.comhttps://www.tevasamorir.com/

Comments

Artículos Relacionados

Salud emocional: cuidar más allá de lo que vemos en el espejo

VER MAS

Autoestima alta: vivir desde el amor propio

VER MAS

¿Para qué publicar en redes sociales tu vida?

VER MAS

Diferencias entre estar enamorado y amar

VER MAS

Únete A Nuestros Cursos Gratuitos

Lo que he aprendido para sacar ventaja al sistema capitalista

Entiende qué te detiene para ser pleno; y trabaja en ser la mejor versión de ti mismo.

Dices que quieres una vida mejor...
¿Pero haces con tu cerebro lo necesario para obtenerla?