28.11.2019
Crecimiento

Buscar tu espiritualidad te está jodiendo

Diego Dreyfus


Mucho se habla de la importancia de estar el desmadre de la búsqueda de la espiritualidad en este “proceso emocional” de estarte encontrando. Hoy te invito a dejarte de buscar, a soltar esa pinche búsqueda emocional a través de la que quieres llegar a ese lugar en el que todo va a estar bien. 

La espiritualidad no es un puto proceso 

No te va a caer el veinte después de muchos intentos  y un día vas a decir “¡Ajá, llegué!”. Pero al mismo tiempo, si no intentas un chingo nunca vas a llegar a ese punto que buscas. 


La vida es una paradoja, pero lo que sí te puedo decir que es importante pausar tantito para dejar de buscar en otros lados, en otras personas, en otros cursos, en otros libros, esa respuesta que tanto te hace falta. No vas a “iluminarte” un día de tanta búsqueda y sentirte despierto y ya ser más chingón que los demás. No lo creo. 


La búsqueda espiritual es “querer”, así que sigue siendo ego. Es una maldita trampa para escapar de este presente que se nos va por los dedos. Y mientras lees esto y tratas de entenderlo, ya se nos fue de nuevo. 


Yo te hablo desde el puto placer de hablar y que el ego salga de mi cabeza y diga lo que creo que es y a ver si a alguien le sirve, pero en realidad me vale pito. Creo que esto no sirve para nada, y creo que por eso sirve un chingo. Es paradójico. 


Tu búsqueda te tiene jodido

Tu “proceso espiritual” te tiene jodido y lo sabes. No estoy aquí para juzgarte, estoy siendo tu espejo. 


La respuesta está ahí, en ti, mientras haces lo que haces; mientras pasa la vida. Ahí está la vida, ahí está la iluminación, ahí está la espiritualidad. ¡Deja de buscar!  Cuando pausas para reconectar contigo sin el pinche afán de querer encontrarte, te encuentras. Aquí unas ideas que podrían funcionarte para hacerlo.


Por otro lado, si haces el esfuerzo para dejar de buscar, entonces eso no es dejar de buscar. Deja de buscar, es buscar; así de raro como suena. 


Por eso puedo hablar y no llego a nada, pero al mismo tiempo se siente que algo se acomoda. Por eso me río de mí mismo, me permito ser amargo y culero. Por eso soy congruente, y termino siendo una paradoja yo mismo. No podría pretender ser algo distinto. Qué hueva hablarte de autoayuda, ponerte niveles, graduarte y decirte “¿Qué crees? Hoy estás graduado. Después de tantos talleres, audios y cursos, llegaste. Ya despertaste; te has iluminado”. No mames, no. 


Querer, te aleja. No querer, también 

El reloj sigue haciendo tic-tac y tú sigues creyendo que en algún momento del futuro y en algún lugar de este puto espacio está la paz y tu despertar. Lo curioso es que querer, aleja todo eso. Y no querer, también lo aleja. 


Lo cabrón de soltar, de aflojar y renunciar, es que no se puede querer. Solamente es. La espiritualidad, es. La vida, es. El amor, es. La paz, es.


Si de pura puta casualidad mientras lees esto logras sentir esa calma de soltar sin buscarlo, lo que ahora te va a hacer tu maldito ego es que va a tratar de regresar a lo que esto te generó, a ese veinte que te cayó. Ya soltaste, y ya volviste a querer soltar. 


Por eso es que hay días que suelto y hay días que me aferro. Por eso es que hay momentos que estoy presente y luego me vuelvo a ir, pero cuando me voy me doy cuenta que me fui y ahí suelto y digo “no hay pedo”. 


La vida es paradójica

Es la constante conciencia de saber en dónde estoy, de saber qué soy, lo que me hace estar despierto. Y una constante conciencia se va volviendo un momento infinito y el tiempo desaparece porque si soy consciente ahora, el tiempo se va a haciendo más largo. El tiempo es relativo y vives una eternidad en cada momento. Y nada hace sentido, y todo hace sentido. Y sientes un vacío, y sientes total amor. El despertar es paradójico, el universo es paradójico, la vida es paradójica. 


Tratar de ponerla en palabras nos aleja de ella. No tratar de hacerlo, también nos aleja. Hablo porque salen  palabras de mi puto hocico. Me callaré porque dejaron de salir, pero no freno ni quiero de ninguna de las dos. Ni deseo ni no deseo. Y al mismo tiempo, cuando deseo, lo observo. Y cuando no deseo, lo observo. Ni siquiera lo observo. El universo se observa así mismo a través de esto que soy yo. 


¡Utiliza tu avatar!

Te invito a que respires. Respira normal. No en el típico plan de “inhala, exhala” de la meditación, sino en plan de darte cuenta que respiras aunque no lo quieras. Date cuenta que esa madre sucede y ni siquiera la quieres. Ahora huele, mira ,siente, escucha, utiliza tu avatar, con tus cinco sentidos limitados y jodidos que te tocaron. Utilízalos para aterrizarte. 


Cuando te aterrizas no queda otra más que el presente. O por otro lado, vuela y aléjate de tus cinco sentidos. Vuelta hacia dentro de ti y escucha solamente esta voz y date cuenta lo ilógico que es existir confinado a un cuerpo que se va pudriendo poco a poco, que te obliga a quererte tragar el mundo constantemente y con velocidad porque sabes que esta chingadera se acaba. Y quieres hacer, hacer, hacer, hacer, pero en ese hacer, y hacer, y hacer, se te escapa la vida. 


Y aquí y ahora, esto que lees y tú, solo es. Y te amo, y me amo, y estoy representándote nada más., para ver si así te dejas de separar de lo que estás haciendo. Voltea a ver tus manos dos segundos. Voltéalas. Siente tus pies, aloja el piso pélvico, checa si no tienes ganas de ir a mear o a cagar. Siente si hay hambre. Revisa si hay alguna emoción pendiente. 


Yo no sé qué esperas para disfrutar el presente desde el amor. 


Para mí el “hacer” es el amor representado de alguna forma superficial en esta materia, en esta simulación llamada vida. El “hacer” solamente es otra expresión del universo. El “no hacer”, también. Pero la expresión más profunda del universo es el “ser”. Ahí está tu despertar. Aquí y ahora. 


Amar y gozar el presente no tiene que ver con el físico. Tiene que ver con esta presencia completa. Ahí está la espiritualidad. Deja de querer, sólo sé y disfruta.






Hice un podcast completo con esta misma información. Si quieres escucharlo dale click aquí.
Diego Dreyfus
Cuestiono todo | No soy Coach | Soy simplemente una mala influencia así que no me sigas si te da miedo crecer.
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diego@tevasamorir.comhttps://www.tevasamorir.com/

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